El libre albedrío

Crisis y responsabilidad personal
marzo 11, 2017

Los seres humanos tenemos el poder de decidir como vivir cada situación que se nos presenta. Aun cuando no podemos elegir todas las situaciones que debemos atravesar, tenemos la capacidad de optar por distintos caminos para resolverlas.

El criterio de realidad se realiza en el tercer ojo o chakras del entrecejo y éste le envía la decisión tomada al anillo del alfomega anillo del alfomega para que la evalúe y realice. Así el ser humano no obedece solamente a pulsiones sino a su estado de conciencia que le proporcionará mejor o peor uso de su libre albedrío .

El libre albedrío es el poder del que dispone el ser humano para decidir libremente cambiando su línea de acción en el tiempo. Existe un máximo de poder de volver a decidir de dieciocho veces por minuto, lo cual es imposible de lograr y totalmente inútil, ya que el cambio permanente de rumbo afectaría la realizabilidad, paralizando a la persona.

El poder de la voluntad en el tercer ojo permite que, una vez tomada una decisión, la sostenga en el tiempo hasta su completa realización. Pero para decidir, el tercer ojo debe recibir previamente la evaluación de los treinta y seis aspectos de cada situación que juzga el alfomega. Así cuando se cierra el círculo de toma de información (ojos), evaluación (alfomega), decisión (tercer ojo), realización (cuarto ojo, chakra del centro de la frente y antahkarán), el alfomega gana en fortaleza y certeza.

Es el alfomega quien define los cambios necesarios para que la persona concrete sus deseos y decisiones.




LOS TREINTA Y SEIS ASPECTOS DEL LIBRE ALBEDRíO

  1. ¿Tiene fe en Dios?
  2. ¿El altruismo predomina sobre el egoísmo?
  3. ¿Tiene duda existencial? ¿Duda del valor de su vida? ¿Desprecia el motivo para el que nació?
  4. ¿Está en pecado? (La noción de pecado depende de la idiosincrasia de la conciencia espiritual colectiva de su entorno, e individual de su propia autoexigencia).
  5. ¿Tiene fe en el hombre? ¿Puede percibir la presencia de Dios en los hombres? ¿Tiene fe en sí mismo?
  6. ¿El espíritu domina sobre la mente o descree de la vida espiritual, y sólo le queda lo mental o material como valor?
  7. Sigue un camino espiritual correcto o se ha desviado?
  8. Ante sus errores, ¿busca justifi carse o aprender?
  9. ¿Busca el despertar espiritual o ignora la presencia del superhombre dentro del hombre común en espera de su despertar?
  10. ¿Su karma gobierna su situación actual o hace los esfuerzos necesarios para superar los condicionamientos de origen kármico?
  11. ¿Participa en las luchas que le impone la sociedad desde la ley (humana y divina), o desde la violencia de los planos inferiores (del hombre, de la sociedad, o de los mundos negativos)?
  12. ¿Tiene la sufi ciente autodisciplina y espíritu de lucha para asegurarse su progreso o se abandona errático a las circunstancias?
  13. ¿Merece castigo por acciones incorrectas?
  14. ¿Es justo o injusto?
  15. ¿Tiene buen corazón o le falta humanidad?
  16. ¿Busca la verdad o se engaña a sí mismo con falsos argumentos?
  17. ¿Es buena o mala persona? ¿Predomina en usted su cuerpo angelical o diabolical? ¿Hace un esfuerzo para fortalecer su cuerpo angelical?
  18. ¿Sube su estado de conciencia cuando aprende, o vuelve al estado anterior?
  19. ¿Guía sus energías hacia estados más genuinos de libertad interior que sirvan para modelos de otros?
  20. ¿Es congruente en los diez planos de la realidad?
  21. ¿Usa sus poderes al servicio de la humanidad para abrir puertas al mundo invisible?
  22. ¿Busca caminos para el dominio de las emociones?
  23. ¿Usa la libertad sexual como medio de intercambio de energías, y como medio de expresión de energías cósmicas y telúricas de mejor calidad sin vulgaridad?
  24. ¿Se orienta hacia el sentido de vida que fi rmó antes de nacer, y como consecuencia sus actos lo llevan hacia el cumplimiento de su misión espiritual?
  25. ¿Busca su mente unirse con su espíritu?
  26. ¿Los veintiocho instintos permanecen intactos y guían sus acciones, manteniendo sana su pulsión de vida, y reduciendo al máximo su entrada de energía de muerte?
  27. ¿Hay en usted un vínculo directo entre pensamiento y acción, o actúa dejándose llevar por impulsos animales?
  28. ¿Predomina la orientación hacia la salud y la práctica de lo sano?
  29. ¿Siente la necesidad de aprender para crecer sin límites?
  30. ¿Se relaciona con los seres positivos, visibles e invisibles?
  31. ¿Tiene confi anza en el poder de la acción correcta?
  32. ¿Cumple sus promesas?
  33. ¿ Mide la distancia que media entre sus metas y su situación presente para calcular el esfuerzo que necesita hacer, tanto para que no se quede corto en su alcance como para que no derroche energía?
  34. ¿Se aplica su intención a interactuar con las demás personas para integrar su esfuerzo personal al esfuerzo del conjunto porque conoce las limitaciones de su poder evolutivo si se aisla de los demás?
  35. ¿Reconoce que su alma es semejante al alma divina en todo momento, y que cuando desaparezca su cuerpo físico volverá a Su seno regresando así al océano de la vida?
  36. ¿Su medida del tiempo se amplifica al infinito?



Aclaración

Presentamos estos treinta y seis aspectos porque constituyen la base de medición del alfomega, sin que se hayan agotado.

Por ejemplo podríamos agregar preguntas como "¿Es esclavista o esclavo? ¿Respeta su libertad y la de los demás, o los manipula para someterlos? ¿Se somete a la manipulación ilegítima de otros? ¿Renuncia a su libre albedrío?"

A medida que el ser humano se va modificando evolutivamente se agregan rangos de medición del libre albedrío, cuyo resultado nos provee un diagnóstico espiritual.

Susana M. Franz

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *